Pánico en la escena y el flashback mentiroso

Al hilo del elogio a Casey Affleck en el anterior post me ha venido a la mente una película que se relaciona técnicamente con “Adiós Pequeña Adiós” (Gone Baby Gone, 2007, Ben Affleck) por el uso de un polémico recurso cinematográfico: el flashback mentiroso.

 

La película en cuestión es “Pánico en la Escena” (Stage Fright, 1950, Alfred Hiitchcock) y es uno de los deliciosos filmes llamados “Hitchcock menores”. Mezcla de comedia de costumbres e intriga criminal como “La Sombra de una duda” (The Shadow of a Doubt) la película es célebre por utilizar un flashback falso al principio de la película.

 

El gordo Alfredo una vez vista la película completa consideró que había cometido un grave error (según él era su segundo grave error tras matar a un niño en una escena de Sabotaje, 1936), y su propia autocrítica no ha beneficiado en absoluto a la película. La crítica hoy se divide en los que aún piensan que la cámara nunca debe mentir (a no ser que la película sea toda falsa, como en funesta “La Mala Educación” de Pedro Almodóvar) y los que piensan que Hitch una vez más estaba en la vanguardia del cine y que esto hace que esta película de actores y mentiras tenga sentido.

 

1 Respuesta a “Pánico en la escena y el flashback mentiroso”


  1. 1 javi

    Supongo que esto siempre será objeto de debate. En Stage fright el flashback es narrado por uno de los personajes, y ahí está la justificación para que pueda ser “mentiroso” supongo, el personaje simplemente está mintiendo. Los flashback raramente tienen punto de vista “objetivo”, donde no habría justificación para mentir. Aunque creo que Hitchock después decidió que la cámara nunca debería mentir, en ningún caso.

    En fin, son siempre arenas movedizas. Como cuando una peli entera es narrada por un personaje, y sin embargo vemos escenas correspondientes a situaciones en que el narrador no estaba presente. Son convenciones aceptadas por todos, supongo.

    Stage fright era uno de mis Hitchcock favoritos, por mostrarnos un lado poco habitual en él. La comedia romántica pesa más que el suspense. Incluso tiene un par de números musicales. Es un entretenimiento ligero.

    En Gone baby gone ocurre lo mismo (sobre el flashback). Admito que cuando la ví el “engaño” me molestó ligeramente pero estaba lo suficienmente atrapado por la peli como para no pensar demasiado en ello.

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