Revisando recientemente “La última vez que vi París” (The Last Time I saw Paris, 1954, Richard Brooks) la más bien convencional adaptación de la novela corta “Babylon Revisited” de Scott Fiztgerald (desconozco si está traducida al castellano) me di cuenta que uno de los principales problemas de la película tenía muy dificil explicación. ¿Por qué se había decidido trasladar la acción de los años 20 a los 50?
Aunque confieso que no he leído la novela, es obvio por lo que sucede en la película que la acción comienza con el crack la bolsa del 29 y que luego en flash-back describe los locos y libertinos años veinte que vivieron un grupo de americanos en París. La película en cambio comienza con la liberación del París al final de la segunda guerra mundial, y luego describe fiestas y bacanales totalmente anacrónicas en la postguerra. Para camuflar el crack de la bolsa fingen que los pozos de petrolíferos de la familia se secan.
Todo un despropósito que no puede tener origen en falta de presupuesto, ya que tiene muchos exteriores en París y el dinero se ve. La única explicación que he podido encontrar es que la productora se negó a prestar a la Taylor mega-estrella de la época para que fuera vestida años veinte y necesitaban que luciera modelos sin fin para que las señoras de la época fueran al cine en masa. Por cierto que mala elección es Van Johson.
Buscando por internet cosas de esta peli he descubierto la razón por la que algunos periódicos regalan tantas películas antiguas en ediciones lamentables. Al parecer nadie ha renovado los derechos de autor de un montón de peliculas clásicas y ahora son de dominio público.
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