Atormentando a la Bergman

Alfred Hitchcock tenía, como todos sabemos, un retorcido sentido del humor. Y siempre disfrutó dando a sus actores favoritos una doblez inesperada. Cary Grant, James Stewart y Grace Kelly fueron sutilmente apartados de su estereotipo, pero ¿Qué buscaba el gordo Alfredo en Ingrid Bergman?

 

La Bergman interpretó tres películas a las órdenes de Hitchcock y el común denominador de los tres papeles es que es una mujer que se degrada por amor. En su primera película juntos “Recuerda” (Spellbound, 1945) interpreta a la psiquiatra Constance Petersen, que de un modo muy poco profesional se fuga con un paciente claramente fuera de sí y sospechoso de asesinato. Es quizás el papel más insulso de los tres.

 

A “Recuerda” le siguió “Encadenados” (Notorious, 1946). En este caso Alicia Huberman  vive de fiesta en fiesta y pasa de hombre a hombre hasta que es reclutada como espía por el hombre equivocado. Se enamora de él y desde ese momento es castigada por su desdén, obligada a casarse con un hombre que le repugna y envenenada por su suegra. Parece que en cada escena Hitchcock disfruta arrastrando a la Bergman por el fango. Este es quizás uno de sus mejores papeles.

 

La tercera y última colaboración entre el director y la estrella les dejó a los dos un funesto recuerdo. “Atormentada” (Under Capricorn, 1949) fue siempre incomprendida por todo el mundo. Fracasó en taquilla y la crítica la masacró. Su estreno durante el escándalo Bergman-Rosellini y el hecho de ser un melodrama de época y no lo que el público esperaba de ella no ayudó. La Bergman en este caso estuvo doblemente atormentada: por un lado porque le exasperaba el lento  y tedioso rodaje con eternas tomas de 6 minutos y por otro lado en la ficción: interpretaba a una noble irlandesa que se casa con el mozo de cuadra. Tras ser condenado por asesinato y deportado a Australia, ella le sigue y se establece en Sydney donde espera a que salga de la cárcel. La eterna espera en la pobreza y empapada en alcohol acaba por arrastrar a la pareja a los abismos. De nuevo la Bergman en el fango.

0 Respuestas a “Atormentando a la Bergman”


  1. Ningún Comentario

Añade un Comentario