Daily Archive for 16 Noviembre 2008

Adaptaciones (II). Grandes Películas de Grandes Novelas

Hay ocasiones en las adaptaciones cinematográficas son capaces de captar la esencia y complejidad de una gran obra literaria. Hay algunos directores que son extremadamente hábiles en este traspaso del papel a la pantalla como David Lean (sus adaptaciones de Dickens siguen siendo las mejores de las muchas rodadas) o Anthony Minghella. Vamos a ver cinco ejemplos:

 

-       Matar a un Ruiseñor (To Hill a Mockingbird, 1962, Robert Mulligan) La novela de Harper Lee no podía haber tenido una mejor adaptación que esta. Contiene todos los detalles de la narración, mantiene su mágico punto de vista infantil y los valores morales encarnados en Atticus Finch. Está rodada con mimo e interpretada magistralmente. Todos hemos querido un padre como Atticus.

-       Dublineses (The Dead, 1987, John Huston). No se me ocurre un escritor más difícil de adaptar al cine que James Joyce. Como en el resto de su obra en el relato “Los Muertos” (incluido en el libro “Dublineses”) la acción es casi exclusivamente introspectiva. John Huston fue capaz de adaptar con gran éxito a Joyce en su última película llenando la pantalla de matices y de sincera emoción.

-         La Tía Tula (1964, Miguel Picazo) La Novela de Miguel de Unamuno se convirtió en la base de uno de los mejores filmes españoles de la historia. Picazo traspasó la acción de la novela a los años 60 y escogió como protagonista a Aurora Bautista (conocida por sus sobreactuadas heroínas históricas) que llena la película con su poderosa interpretación llena de erotismo.

-         Doctor Zhivago (1965 David Lean) La novela de Boris Pasnernak era muy apropiada para adaptarse al cine y David Lean el mejor director para llevar esa gigantesca empresa a buen puerto. Es grandiosa e intima, el paradigma de las superproducciones de lujo.

-         El Gatopardo (1963 Luchino Visconti). La identificación de la novela con la película es tan grande que da la sensación que Lampedusa (el escritor) y Visconti eran almas gemelas. Lo cierto es que la lectura de la novela y la visión de la película es casi complementario: la novela da detalles que la película no da y viceversa. Burt Lancaster, Alain Delon y una bellísima Claudia Cardinale son el casting perfecto.