Publicado el 29 de Diciembre del 2008 .
En vez de inflarse a uvas durante las campanadas, los americanos al cambiar de año se besan, y si no tienes a nadie a quien besar es un marrón. “Buscando un beso a medianoche” (In Search for a Midnight Kiss, 2008, Alex Holdridge) describe la desesperación de un treintañero para buscar una chica a la que besar en nochevieja. Él es el típico freak de película indie, y pone un anuncio en Internet para encontrar a la chica.

El comienzo promete todos los ticks del cine independiente (incluída escena en un videoclub que parece sacada de “Clerks” (Kevin Smith) pero más tarde la película toma otro camino, el de la comedia romántica (dicho en el mejor de los sentidos). Los toques más, digamos, “alternativos” o raritos (los personajes secundarios, las tomas artísticas, la fotografía digital) se compensan con una sencilla historia de amor y con dos personajes centrales bien construidos. El resultado es una agradable sorpresa y es la típica película que seguramente se eternizará en las salas de versión original y tendrá una larga vida en el dvd.
La peli se desarrolla en Los Ángeles y sorprende ver a sus protagonistas pasear y pasear por sus calles y tomar el metro (en esa ciudad la gente para ir a la manzana de al lado coge el coche). El director sin duda ama Los Ángeles y nos la presenta como si fuera la Nueva York de Allen, con teatros, cines antiguos, edificios singulares, barrios antiguos… una visión bastante inusual de la megaurbe californiana.
Publicado el 23 de Diciembre del 2008 .
Una historia de amor adolescente entre vampiros ¿puede haber unos ingredientes más irresistibles para crear el blockbuster perfecto? Pues nos esperan al menos tres entregas… No es de extrañar que la autora del los libros en los que está basada “Crepúsculo” (Twilight) recibiera incluso ofertas por los derechos antes de publicarse el primero.
La pena es que en vez de dedicarse a adaptar un libro mediocre fielmente pero con poco talento no se quisiera ir más lejos. Puliendo un poco el guión y con un director más habilidoso se podría haber conseguido un producto que no fuera a avergonzar a las quinceañeras en cuanto crezcan un poco, y en vez de un éxito a corto plazo se podría haber conseguido un clásico del que se podría haber sacado dinero durante décadas.
Aún así la película se deja ver, los actores son adecuados y los momentos didácticos de toda película de vampiros (donde nos cuentan como comen, duermen, si les hace daño el sol, como mueren…) son deliciosos. Un entretenimiento poco ambicioso con multitud de defectos (los malos son personajes muy pobres, la voz en off o los flashbacks) y con un par de virtudes
Publicado el 21 de Diciembre del 2008 .
Sigue la temporada de nominaciones. Ahora le ha tocado a los tan traídos y llevados premios Goya. Llegan de nuevo con la eterna cantinela de que no es un gran año para el cine español (¿sería posible alguna vez lanzar un mensaje positivo?).
De las candidaturas destaca el gran apoyo a “Los Girasoles Ciegos” de José Luis Cuerda y la ausencia de favoritos claros en las candidaturas de interpretación, salvo por Penélope Cruz que con medio Oscar en el bolsillo puede que se lleve su tercer cabezón a casa. Con las nominaciones también llega la consagración como actores de primera para los excelentes Verónica Echegui y Raúl Arévalo. Afortunadamente, después del patinazo supino del año pasado al nominar ni más ni menos que “Gloomy Sunday” como mejor canción original, parece que la Academia ha incluido un control de calidad y no hay ninguna pifia en las nominaciones.
La gran olvidada ha sido en mi opinión “Una Palabra Tuya” que ha sido desplazada de las nominaciones por otros productos de mucha peor calidad como “Los Crímenes de Oxford” (resultona pero corriente) o “Solo Quiero Caminar” (un film un tanto incongruente). También ha sido olvidada “Tiro en la Cabeza” del ganador del año pasado Jaime Rosales, se ve que a los votantes no les ha entusiasmado tanto el nuevo experimento del director que, como Wall-e, es un retorno al cine mudo.
Publicado el 17 de Diciembre del 2008 .
La nominación a los Globos de Oro de Heath Ledger por su turbadora interpretación del Joker en “El Caballero Oscuro” ha vuelto a avivar los rumores (claramente dirigidos por la productora) de que Heath Ledger este año recibirá un Oscar póstumo por su impecable trabajo.
Si sucede esto, por supuesto no es la primera vez que se entrega un Oscar póstumo, ya sucedió en 1976 cuando Peter Finch ganó por “Network, Un Mundo Implacable”, y ha habido bastantes más nominaciones. La base de datos de la página web de los Oscar nos da todos los detalles:
James Dean fue nominado dos veces después de fallecer en un accidente de tráfico, la primera en 1955 por “Al Este del Edén” (Elia Kazan) y la segunda en 1956 por su afectada e irritante actuación en “Gigante” (George Stevens). James Dean es el prototipo desde entonces de actor mitificado tras morir prematuramente. Lo cierto es que su cortísima carrera compuesta solo de 3 títulos es inmejorable (a los dos citados se une “Rebelde sin Causa” de Nicholas Ray) pero su papel en Gigante hacía presagiar que lo que iba a seguir no tenía porque ser tan brillante.

Spencer Tracy fue nominado por “Adivina Quien Viene Esta Noche” (Guess Who’s Comming Dinner, 1966, Stanley Kramer). Katharine Hepburn fue premiada por la misma película y siempre dijo que este Oscar es el que le supo peor de los cuatro que ganó ya que siempre pensó que se lo había robado a Tracy.
Ralph Richardson fue nominado por “Greystoke la Leyenda de Tarzán” en 1984. Una muy poco lustrosa despedida del cine si pensamos que su anterior nominación fue por “La Heredera” (The Heiress, William Wyler)
La última vez que ha sucedido fue a Massimo Troisi por su actuación en “El Cartero y Pablo Neruda” (Il Postino, 1995, Michael Radford). Troisi, como Dean en Gigante ni siquiera vivió para ver la película terminada.
Publicado el 14 de Diciembre del 2008 .
Fredric March ganó dos Oscar y cuenta con una filmografía plagada de clásicos, pero aún así nunca fue ni es recordado como una gran estrella. Podría haber sido recordado como un Spencer Tracy o James Mason: actores (no galanes) de prestigio con gran variedad registros (en su filmografía hay de todo, comedia, drama de época, terror, aventuras…) Quizás este estatus de no estrella se deba a dos razones: que no estaba ligado a ningún estudio por un contrato de larga duración (y nadie puso toda la carne en el asador para promocionarle) y que pasara largas temporadas en el teatro. Tampoco estaba interesado en crear una personalidad específica que le identificara como estrella.
De su filmografía destaca “El Hombre y el Monstruo” (Dr Jeckyll and Mr Hyde, 1931, Rouben Mamoulian) por la que ganaría su primer oscar, y que curiosamente es muy explícita sexualmente; la primera versión de “Ha Nacido una Estrella” (A Star is Born, 1937, William A. Wellman) la comedia alocada “La Reina de Nueva York” (Nothing Sacred, 1937 William A. Wellman) con Carole Lombard; “Me Casé con una Bruja” (I Married a Witch, 1942, René Clair) y por supuesto el clásico imperecedero “Los Mejores Años de Nuestra Vida” (The Best Years of our Life, 1946, William Wyler).

Publicado el 12 de Diciembre del 2008 .
Desde que ayer por la tarde se hicieron públicas las nominaciones a los Globos de Oro, esos absurdos premios que otorga la absurda asociación de prensa extranjera en Los Ángeles hemos oído hasta la saciedad que son la “Antesala de los Oscar”. Desde luego que los periodistas a veces son tela de originales en encontrar símiles.
Lo destacable de este año son las nominaciones a “Vicky Cristina Barcelona” que tras ser vapuleada por la crítica en España (con la excepción de la actuación de Penélope Cruz) parece que ha gustado a la citada asociación. Penélope ya ha ganado un par de premios más por esta peli y si que tiene posibilidades de llevarse el gato al agua este año por su papel. Pé está muy bien en la peli, pero creo que en el extranjero no están acostumbrados a verla en el papel de ordinaria histérica, que hace tan bien, pero que nosotros hemos visto tantas veces (como en “Todo es Mentira”).
También destacan las nominaciones a la nueva peli de David Fincher “El curioso caso de Benjamín Button”, “Slumdog Millionaire” de Danny Boyle y “Frost/Nixon” y la ausencia de nominaciones para “El Intercambio” o la otra película que estrena Eastwood en la temporada pre-oscar “Gran Torino”. En los premios de interpretación me aterroriza la idea de que el monstruoso Mickey Rourke se pueda hacer con un Oscar y me sorprende que se hayan olvidado del esfuerzo de la Knightley en “La Duquesa”.
Finalmente para desmentir de una vez por todas que los Globos de Oro sean la antesala de nada repasemos los ganadores de los últimos 3 años a mejor película. Todas se fueron de vacío en los Oscar:
- 2008: Expiación (Drama) Sweeney Todd (Comedia o musical)
- 2007: Babel (Drama) Dreamgirls (Comedia o musical)
- 2006: Brokeback Mountain (Drama) Walk the Line (Comedia o musical)
Publicado el 10 de Diciembre del 2008 .
Bajo este ridículo y tópico título se esconde la nueva propuesta de Neil La Bute “Lakeview Terrace” (algún día haré un recorrido sobre las traducciones más tontas de la historia de cine). Situada durante los incendios que arrasaron Los Ángeles la película responde inicialmente al subgénero “Vaya Pesadilla de Vecino” como “De Repente, un Extraño” (Pacific Heights, 1990, John Schlesinger) o tantas otras pelis de domingo después de comer. En este caso Samuel L. Jackson encarna a un estricto policía que acosa a sus nuevos vecinos, la pareja formada por Patrick Wilson (Hard Candy) y Kerry Washington (El Último Rey de Escocia).
La cinta viene abalada por el supuesto sello de calidad de La Bute y aderezada con un conflicto racial, por lo que la película supuestamente debería de superar las poco alentadoras expectativas. No lo consigue. El mejor indicador es que resulta larga sin superar las dos horas. La Bute intenta huir del estilo más hollywoodiense sin darse cuenta que quizá este manido argumento solo puede ser abordado desde el entretenimiento más palomitero y no pretendiendo reflexionar sobre los conflictos raciales y sociales. Aunque contiene muy buenos momentos aislados no impresiona y ni siquiera el personaje principal tiene la suficiente fuerza para aguantar el show. Corriente.
Publicado el 9 de Diciembre del 2008 .
Está claro que las modas cambian y los cánones de belleza también. Algunos de los sex symbols del pasado hoy resultan un tanto incomprensibles, y la ausencia de talento interpretativo y de una filmografía ilustre hace que el inexorable paso del tiempo haya hecho caer en el relativo olvido a las siguientes mega-estrellas de su época:
Betty Grable. Fue la actriz más taquillera de los años cuarenta y su foto en bañador fue imprescindible para los soldados americanos en la segunda guerra mundial. Su filmografía es totalmente olvidable (menos su participación el “Como Casarse con un Millonario” cuando su reinado ya había terminado). Hoy en día sus fotos de pin-up dan la sensación de una maruja posando en unos bañadores grotescos, resulta difícil entender porque fue la competencia de Lana Turner o Ava Gardner en el reinado de las sex symbols de los 40.
Jane Russell. El caso de la Russell es aún más curioso ya que la cumbre de su fama le llegó antes de estrenar ninguna película. Las sensuales fotos en el pajar del rodaje de “El Forajido” (The Outlaw, Howard Hughes) y los rumores (falsos) sobre el contenido explícito de la película fueron suficientes para lanzarla a la fama. Lo que siguió después fue muy poco: “El Forajido” era muy mala y la carrera de la Russell se esfumó tras su participación en “Una aventurera en Macao” y en la maravillosa “Los Caballeros las Prefieren Rubias”. Tenía cierto talento para la comedia, pero sus rasgos duros y su agresiva sensualidad no le sirvieron para mantenerse en la cresta de la ola.

Jayne Mansfield. La Mansfield, adorada aún por los amantes del Kistch resulta hoy un personaje bastante grotesco. Una especie de versión travesti de Marilyn Monroe fue muy popular en los 50 siempre en películas de serie B que explotaban sus exagerados encantos. Uno se pregunta que habría detrás de esa melena rubia platino, esos trajes con los que no podía respirar y ese busto absolutamente gigantesco. Seguramente las generaciones futuras vean a Pamela Anderson con los mismos ojos atónitos que hoy vemos a la Mansfield.
Jean Harlow. De todas las actrices nombradas aquí quizá la Harlow sea la más recordada y la que tenga una filmografía más ilustre. Icono de los años 30, he incluido a la mítica “Rubia Platino” en esta lista porque su encanto resulta hoy en día un tanto incomprensible. Sobre todo si se la ve solo en fotos. Fea, bajita, mala actriz y con una voz irritante, tenía un innegable imán sensual cuando se la ve en las películas. Era perfecta para encarnar los papeles en los que se especializó: las vulgares golfillas que rodeaban a los gángsteres de poca monta. En este caso puede que las generaciones posteriores vean a Madonna igual, una estrella sin encantos o talentos obvios que arrastraba a las masas. Un crítica de “Los Ángeles del Infierno”, la película que la llevó a la fama dio en la diana “No importa cual es grado de talento realmente tenga… ya que nadie tiene lo que ella tiene”

Publicado el 8 de Diciembre del 2008 .
“El Intercambio” propone una visión muy negra del sistema: la corrupción el la Policía de Los Ángeles en los años 20 hace que todos los estamentos de la sociedad estén de algún modo podridos. Este tema tan atractivo para Eastwood se reviste de una capa de glamour y se nos presenta a través de la historia real de una mujer y su lucha para que le devuelvan a su hijo. Una suerte de melodrama de prestigio del subgénero “no sin mi hija”
La película comparte los típicos problemas de todas las películas “basadas en hechos reales”: que el argumento es a ratos inverosímil, y que los héroes y villanos suelen ser bastante unidimensionales. La Jolie da un recital de actuación, y sin duda esta película y “Un Corazón Indomable” han hecho que nos olvidemos de su pasado de cutre-heroína de acción, pero se echa de menos que Eastwood hubiera ejercido más control sobre la mega-estrella que tiende a los excesos continuamente. No solo en la actuación de la Jolie la película se desmadra, hay otros momentos, como las escenas en el manicomio, que la película cae en los tópicos más manidos y hasta irrisorios.
Aún así hay partes realmente emocionantes y la película se ve con agrado. El hecho que una película tan apropiada y dirigida para los Oscar se haya estrenado tan pronto quiere decir que la propia productora no las tiene todas consigo sobre el resultado final.
Publicado el 7 de Diciembre del 2008 .
Disney llevaba sin dar plenamente en la diana en el cine de animación desde mediados de los noventa. Y no es que no lo hayan intentado (se han estrenado en muchas ocasiones dos películas al año), y tampoco se puede decir que hayan fracasado (casi todas estas películas han dado dinero) pero lo cierto que la competencia de Pixar (ahora parte de Disney) y de Dreamworks hacía que la casa creadora de largometrajes de dibujos animados pareciera jugar ahora en una segunda división.

Bolt viene a romper esta racha. No es una obra maestra como “Wall-e” o “Buscando a Nemo” pero está a la altura de “Ratatouille”, “Cars” (o cualquiera de las obras de Pixar menos logradas) y supera con creces cualquier peli de Dreamworks. Bolt es divertida, familiar, bien escrita y sobre todo apropiada y entendible para niños. Los personajes secundarios son en cierto modo previsibles, pero lo suficientemente divertidos como para que aguanten bien la función. Mención especial merecen las palomas.
El estilo visual (se recomienda ver la versión en 3-D) es cercano a la animación de Pixar (no en vano Lasseter ha supervisado el proyecto) pero sin romper moldes como la mencionada Wall-e. Cine familiar de calidad no es algo tan sencillo de encontrar. Disney vuelve al lugar que nunca debió dejar, la primera división de la animación. Bienvenidos.
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