Monthly Archive for Abril, 2009

Jean Seberg, la chica del pelo corto

jean-sebergA nadie le ha sentado el corte de pelo a lo chico como a Jean Seberg. Es un caso raro en la historia del cine, ya que siendo americana es fundamentalmente famosa por sus películas en Europa.

 

Fue escogida entre cientos de candidatas para protagonizar la Santa Juana de Otto Preminger, y tras repetir con él en “Buenos Días Tristeza” se marchó a Francia para protagonizar junto a Jean Paul Belmondo la mítica “Al final de la Escapada” (“À bout de soufflé” Jean-Luc Godard, 1960). Obra icónica de la Nouvelle Vague, lo que más permanece en la memoria de la película es la belleza frágil de la Seberg con la camiseta de Herald Tribune.

 

Hizo alguna película más memorable, como la “Lilith” de Robert Rossen o “La Leyenda de la Ciudad sin Nombre”, y murió prematuramente a los 40 tras una penosa serie de intentos de suicidio. Al parecer su primera hija murió dos días después de nacer por el consumo de pastillas para dormir mientras el embarazo, y Seberg intentaba suicidarse todos los años en el día del cumpleaños de su hija. Jean Seberg es un mito cinematográfico frágil y elegante, una especia de mezcla entre la elegancia de Audrey Hepburn y la tristeza y fragilidad de la Monroe.

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Las Juanas de Arco del cine

Un personaje real tan fascinante como Juana de Arco ha sido pasto de innumerables adaptaciones. Al llevar a la pantalla la vida de la adolescente heroica y mística el error más común ha sido la edad de la actriz protagonista, que normalmente doblaba la del personaje real.

 

joan_of_arc_ingrid_bergman_movie_poster_19491La actriz que la ha interpretado más veces fue sin duda Ingrid Bergman que estaba obsesionada con el papel. Fue Juana dos veces en el cine, en la almibarada y hollywodiense “Juana de Arco” de Victor Fleming de 1948, y a las ordenes de Roberto Rossellini  en “Juana de Arco en la Hoguera” en 1954. En la primera el espectáculo de masas no deja expresar la historia mística (y contiene escenas hilarantes como cuando una Bergman treintañera pintada como una puerta se intenta pasar por un muchacho) y la segunda es tan críptica que no se entiende nada. Ingrid interpretó a Juana dos veces en el teatro.

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La versión que es considerada la mejor es “La pasión de Juana de Arco” de Carl Theodor Dreyer y protagonizada Maria Falconetti en 1928 que relata las últimas horas de la Santa. Sufrimiento y misticismo son visibles a través de sus famosos primeros planos que son aún estudiados por los estudiantes de interpretación.

 

seberg-juana-de-arcoLa “Santa Juana” (Otto Preminger, 1957) de Jean Seberg es la más bella y la que recita los diálogos mejores ya que es la adaptación de la obra de George Bernard Shaw. La obra se separa un tanto de la realidad histórica pero consigue explicar el drama de Juana perfectamente, aunque como defecto ignora el componente de guerra y aventura de la historia.  

 

En los últimos años ha habido dos adaptaciones: “El Mensajero” de Luc Besson con una improbable Milla Jovovich como Juana. Una mezcla de superproducción histórica con cine “new age” que fracasó estrepitosamente y la versión para televisión protagonizada por Leele Sobieski en 1999. Por fin Juana era interpretaba por alguien de su edad…

Rodolfo Valentino

valentinoEl italiano Rodolfo Valentino (o Rudoph Valentino como era acreditado en las películas) es la primera estrella cinematográfica mundial, el primer “latin lover” y el primer gran ídolo de masas, pero como en el caso de casi todas las estrellas del cine mudo que no pasaron al sonoro (como Garbo, Chaplin o Gish) la fama de Valentino se ha ido evaporando con los años. Poco queda en el recuerdo de él más que su pelo engominado, su belleza un tanto relamida de galán de época y la histeria colectiva que causó su prematura muerte por peritonitis a los 31 años.

 

Aunque alguna de sus películas se ha perdido “Sangre y Arena”, “El Caid” y “El hijo del Caid” es lo más recordado de su filmografía. “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis” basada en un libro de Blasco Ibáñez y estrenada en 1921 fue el éxito más importante de su carrera. Fue una de las primeras películas en recaudar más de un millón de dólares en taquilla. Hoy en día las películas más comerciales del cine mudo, al contrario de las más ambiciosas artísticamente, decepcionan un poco. “Sangre y Arena” por ejemplo, resulta una reducción infantiloide de la ya convencional trama.

 

Encasillado en papeles de amante exótico no tuvo realmente oportunidad de hacer nada más. En su funeral 100.000 personas abarrotaron las calles de Nueva York y Pola Negri, que supuestamente llevaba solo unas semanas saliendo con él armó un espectáculo que aún resuena. Ahora la habrían llamado “montajista” en los programas de televisión del corazón. 

 

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Españoles en el cine internacional

paco-rabalApadrinados por Almodóvar y precedidos por el éxito de Antonio Banderas toda una generación de actores españoles ha perdido el miedo y la vergüenza y se han lanzado a conquistar el cine internacional. Bardem y Cruz han sido los primeros en poder conjugar el verbo “oscarizarse” pero con ellos Victoria Abril, Carmen Maura, Paz Vega, Jordi Mollá, Elena Anaya, Eduardo Noriega y muchos más campan a sus anchas en el cine internacional.

 

Por supuesto no son los primeros, aunque lo cierto es que en generaciones anteriores fueron siempre casos aislados. La primera estrella internacional es sin duda Conchita Montenegro, que triunfó en Hollywood en los primeros años del sonoro, protagonizando películas con actores de la talla de Leslie Howard o Robert Taylor. Su paso por Hollywood ha quedado olvidado al no contar con ninguna película notable.

 

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Tras la Montenegro las mayores estrellas internacionales (con permiso por supuesto de Sara Montiel y su breve paso por Hollywood) son Francisco Rabal y Fernando Rey. Los dos deben ese status a sus películas con el maestro Luis Buñuel y curiosamente su paso por Hollywood está también unido por una anécdota. Cuando William Friedkin pidió a su director de casting de French Connection contratar a “ese conocido actor español” se refería a Paco Rabal y no a Fernando Rey. Como Rabal no sabía inglés se quedó finalmente con Rey. Aunque finalmente trabajaría con Friedkin in la menos conocida “Sorcerer”.

 

fernando-rey En los 60, y al hilo de lo que comentaba en el post sobre Alida Valli, el star system europeo funcionaba espléndidamente y Rabal pudo así trabajar con Michelangelo Antonioni en “El Eclipse” y también con Luchino Visconti, Jaques Ribette o Claude Chabrol. Fernando Rey trabajó con Roger Vadim, Orson Welles o Vicente Minelli y al lado de grandes estrellas.

 

Los dos sin embargo dieron lo mejor de sí en películas españolas que tubieron también gran repercusión internacional Paco Rabal en “los Santos Inocentes” de Mario Camus y Fernando Rey en “Elisa, vida mía” de Carlos Saura.

 

El rostro de Alida Valli

valliCuando Hollywood la intentó lanzar como estrella mundial la publicitaron como una mujer misteriosa y aristocrática destinada a heredar el trono de la Garbo, para acentuar esto en su primera película americana (“El Proceso Parradine” de Alfred Hitchcock) la acreditaron únicamente como “Valli”. Aunque realizó un par de películas estimables allí el lanzamiento fue un tanto fallido. Hollywood no sabía que hacer con una italiana que no correspondía al estereotipo de la Loren o la Lollobrigida.

 

Su sitio estaba realmente en Europa y especialmente en Italia donde se desarrolló la mayoría de su extraordinaria carrera, trabajando a las órdenes de Visconti, Antonioni o Bertolucci. Su papeles más recordados son sin duda el de la condesa veneciana enamorada de Farley Granger en “Senso” (Luchino Visconti, 1954) y el de la novia de Harry Lime en el archiconocido thriller de post-guerra “El Tercer Hombre” (Carol Reed, 1949).

 

alida-valliSu carrera precedió a la de Alain Delon, Romy Schneider, Simone Signoret, Vanessa Redgrave o Claudia Cardinale que en los sesenta crearon una suerte  star system europeo sin precedentes. Estos actores sin deslumbrarse por Hollywood pero sin ignorarlo compaginaban grandes autores europeos y cine comercial. Aunque hoy en día existen aún estrellas europeas de este tipo (Monica Bellucci o Juliette Binoche) el final de los 50 y los 60 fue una época dorada del cine europeo en el que el rostro perfecto de Alida Valli ocupa un lugar de excepción.

Mentiras y Gordas contra Los Abrazos Rotos

los-abrazos-rotos-posterEl sorprendente taquillazo hace un par de semanas de “Mentiras y Gordas” (Albacete y Menkes) ha servido a algunos para lanzar un dardo envenenado a el por muchos odiado Pedro Almodóvar y sus “Abrazos Rotos“. Una película mucho más barata y mucho menos ambiciosa (y pretenciosa) conseguía el número uno de taquilla y parecía dejar en ridículo a la película de Almodóvar y a su intensa campaña de publicidad.

Es el momento de poner las cosas en su sitio: por un lado es una gran noticia que Mentiras y Gordas haya logrado un gran éxito de taquilla y es cierto que la industria del cine tiene que alimentarse de éxitos rentables. Pero por otro lado ¿este pequeño triunfo ha ensombrecido en algo la carrera comercial de Los Abrazos Rotos? Obviamente no.

 

Primero porque Mentiras y Gordas tiene que mantenerse en los primeros puestos y segundo… porque España es solo un mercado. Dejando a parte los pases por TV y ediciones de dvd en todo el mundo, vamos a ver la carrera comercial de los últimos tres filmes de Almodóvar:

 

  • Volver fue un éxito rotundo y recaudó 12 millones de dólares en España y 85 millones de dólares en todo el mundo,
  • La Mala Educación en cambio funcionó regular y no gustó a la crítica española, y recaudó 7 millones de dólares en España y 40 millones de dólares en todo el mundo, y
  • Hable con Ella funcionó mejor fuera recaudando 6 millones de dólares en España y 51 millones de dólares en todo el mundo.

Creo que la batalla está ganada…