Junto con Michel Gondry y Spike Jonze, Charlie Kaufman ha creado todo un asombroso mundo en la que la imaginación y el subconsciente se mezclan con la realidad. “Como ser John Malkovich” (Being John Malkovich, 2000) “El Ladrón Orquídeas” (Adaptation, 2002) y sobre todo la magistral y hermosísima “Olvídate de mí” (The Eternal Sunshine of the Spotless Mind) son las obras claves que ha escruito.

Ahora se enfrenta por primera vez a la dirección con Sinécdoque, Nueva York en la que encontramos todos los elementos de las anteriores películas: imaginación desbordante, asombrosos efectos especiales tratados como algo cotidiano, dramas profundos tratados de un modo incisivo y original, un reparto magnífico (Philip Seymour Hoffman y Catherine Keener son los protagonistas) y unos diálogos geniales.
El problema es que esta vez los mismos ingredientes no han dado un plato tan jugoso. Es demasiado larga, demasiado reflexiva, demasiado críptica… es decir, aburrida. Como a Julio Médem después de “Los Amantes del Círculo Polar”, Kaufman se ha encerrado totalmente en sí mismo y ha hecho una película un tanto megalómana, lanzándose de lleno a sus obsesiones, olvidando completamente al espectador que necesita ser primero entretenido, y luego todo lo demás.
Este ejercicio de realidades paralelas es por supuesto visualmente magnífico y tiene momentos muy buenos, pero el conjunto resulta decepcionante.


Alfred Hitchcock viajara a América y llevó a Hollywood para convertirles en estrellas mundiales a Ingrid Bergman, Vivien Leigh o Laurence Olivier. Lanzó también a Joan Fontaine, Joseph Cotten y a la Jones. Responsabilidad suya son una serie de grandes películas, aparte de las citadas “Lo que el viento se llevó”, “Rebeca” y “Recuerda” otras como “El Tercer Hombre” “Jennie” o “Duelo al Sol”.
Lo primero que llama la atención al revisar las cinco películas españolas más taquilleras hasta el 3 de mayo es que no hay ninguna con recaudación parecida a “Los Crímenes de Oxford” o la segunda parte de las aventuras de Mortadelo y Filemón que triunfaron el año pasado.
“Orson Welles admite que Ciudadano Kane es su mejor film, Alfred Hitchcock opta por La Sombra de una Duda, y Sir Carol Reed escogió El Tercer Hombre: y yo estoy en las tres”
“Duelo al Sol”, “Jennie” o “El tercer hombre”. Bajo contrato con Selznick también protagonizaría sus dos películas a las órdenes de Hitchcock “La Sombra de una Duda” (The Shadow of a Doubt, 1942) y “Atormentada” (Under Capricorn 1949).
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