Con la libertad desapareció el blanco y negro. De pequeñajo vi cientos de películas en blanco y negro por la tele, todo lo que me gusta de cine lo vi en esos años, ya que en el cine de ahora una película al año merece la pena, como mucho. Cuando llegó la libertad en la televisión y éstas decretaron el fin del cine en blanco y negro para poner cada dos meses Arma letal, llegando incluso a colorear las películas -como se había hecho en los años veinte-, me refugié a veces en la Filmoteca, pero no mucho, más en los cines de versión original. Luego llegaron los vídeos y, sobre todo, los devedés, que volvieron a traernos las viejas pelis, las buenas pelis, a veces, casi siempre, a un precio desorbitado, pero ahí estaban.
Ahora que, además de libros y discos, estoy enterrado en películas, de nuevo la libertad nos devuelve en cine en blanco y negro. La TDT, que es una estafa porque no es interactiva como nos cuentan, como nos mienten, ha traído, en cambio, cine en blanco y negro, donde, en Madrid, destaca el canal 8 Madrid, con una programación exquisita y sin anuncios, donde he visto últimamente alguna joya de Nicholas Ray que no conocía, y otras maravillas que me reafirman en que el cine fue un arte del siglo XX.
0 Respuestas a “La desaparición del cine en blanco y negro”
Añade un Comentario