Los estudios Disney-Pixar están apostando fuerte por las 3 dimensiones esta temporada. “Bolt” abrió fuego, y ahora “UP” y “G-Force” consolidan la tendencia. El cine en 3D es una vieja herramienta del cine para luchar contra la televisión. Cuando el cine en casa se hace más y más importante los estudios siempre buscan alternativas para ofrecer algo en un teatro que una tele no puede ofrecer.
Desde los primeros tiempos del cine se empezó a experimentar con las 3 dimensiones, en 1922 se estrenó la primera película en 3D y desde entonces han llegado varias oleadas de estrenos. En 1953, “Man in the Dark” una de cine negro fantástico con escenas en parque de atracciones incluido, y sobre todo “Los crímenes del Museo de Cera” consolidaron con gran éxito la técnica. El éxito de la última coronó a Vincent Price como rey del 3D y al terror de serie B como el género más adecuado para el experimento.
Más tarde en 1954 Hitchcock intentaría con “Crimen Perfecto” (Dial M for Murder) llevar al sistema al cine más serio… pero el público y sobre todo los exhibidores perdieron el interés. Ahora desde el éxito de los cines IMAX, y el primer experimento de “Polar Express” Disney parece empeñada en imponer de nuevo la moda de las gafas de colores, y ya anunciado que todas las películas de Disney-Pixar serán lanzadas en esta técnica. Otros estudios también lo están intentando (Coraline es en 3D) y se han anunciado otras.
G-Force no es de dibujos animados, sino de acción real. Cuatro cobayas que hablan son agentes especiales del FBI que intentan salvar al mundo. Las tres dimensiones subrayan las escenas de acción y los espectaculares efectos especiales sin ser una continua montaña rusa como las pelis del IMAX, y las gafas le dan al cine esa “experiencia” distinta a ver la tele. Por supuesto que es cine familiar de Disney de toda la vida… es decir perfecta para la tele un domingo por la tarde, pero perdiéndose las 3D, claro. Por cierto, Penélope Cruz da voz a la sexy cobaya hispana.
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