A Grace Kelly le ha tocado en el imaginario popular de las estrellas de Hollywood el papel de la princesa hermosa y fría. Cuando Rainiero de Mónaco y su Casino en el Mediterráneo se cruzaron en su camino se truncó una carrera artística que podía haber sido brillante y espectacular, y que se quedó a medio camino.
La leyenda de Grace es tan grande que es curioso comprobar que se basa en una carrera cortísima, aunque es cierto que incluye varios títulos ilustres. Se retiró al cine a los 26 años, su carrera se resume en unos cuantos papeles secundarios decorativos como los de “Solo ante el Peligro” o “Mogambo” otros secundarios más lustrosos como los de sus dos primeros Hitchcocks “Crimen Perfecto” y “La Ventana Indiscreta”, un par de protagonistas decorativos también “El Cisne” y “Alta Sociedad” y finalmente un gran papel en la comedia de misterio “Atrapa un Ladrón” (To Catch a Thief, 1954) también bajo la batuta de Hitchcock. En este su mejor papel se muestra sexy, divertida y segura de sí misma. Era la esencia de la heroína hitchcokianay solo un atisbo de dónde podía haber llegado en el cine.
El cine la siguió tentando después de su boda. Alfred Hitchcock escribió para ella Marnie, y estuvo a punto de interpretarla, pero Grace se echó atrás. Los intereses económicos y políticos de Mónaco se interpusieron al parecer. Pensaban que a el papel de ladrona frígida que hasta es violada que acabaría haciendo Tippi Hedren no era lo mejor para la “imagen” del Principado.
Grace ganó incluso un Oscar por su anodino papel de amargada en “La Angustia de Vivir” (The Country Girl) que ha pasado como uno de los grandes robos de la historia. Judy Garland debía haberse llevado ese premio a casa por “Ha nacido una estrella”.
No es normal que se conserven “tomas falsas” de películas clásicas ya que antes no tenían ningún valor (no existían las ediciones especiales ni los “como se hizo”). En este vídeo se ven nada más y nada menos que a Humphrey Bogart, Lauren Bacall, James Stewart, Rosalind Russell, Edward G. Robinson, Bette Davis y un montón de estrellas de Warner Brothers (incluyendo a Porky Pig) equivocándose ante la cámara.
You Tube es un pozo de curiosidades… De todos modos las mejores tomas falsas de la historia siguen siendo las “falsas tomas falsas” de “El Informal”.
La última película de Quentin Tarantino “Malditos Bastardos” (Inglorious Basterds, 2009) me ha recordado sorprendentemente a la última película de Pedro Almodóvar “Los Abrazos Rotos”. Aunque las películas no tienen nada que ver sí que me parece que ambos cineastas están en un momento parecido y que tienen obsesiones semejantes.
Los dos son “autores” en el sentido que han creado un estilo propio totalmente reconocible e inimitable (en ambos casos sus imitadores se cuentan a cientos) y que se encuentran en un momento de madurez en sus dotes de cineasta pero que el que el idilio con la crítica se ha terminado. Curiosamente me parece que en los dos casos su mayor virtud es la escritura de diálogos magníficos y en ambos casos su mayor defecto es la dificultad que encuentran en construir tramas plausibles sin altibajos.
Malditos Bastardos es como los Abrazos Rotos una película ambiciosa e irregular en la que el cine es el motor de la trama. Tarantino crea momentos espectaculares de gran tensión como los primeros 15 minutos o la escena del café en los que incluye sus diálogos, su obsesión con spaghetti western y el cine clásico, y otros momentos más decepcionantes. Curiosamente el personaje de Brad Pitt sobre el que debería girar la película queda desplazado por el resto del reparto. Grandes logros la música, la elección de los actores y muchos otros quedan compensados con el exceso de otros ticks que lastran la película como la necesidad de mostrar sangre y vísceras a tutiplén o de sacar a actores geniales (Mike Myers haciendo de personaje de Austin Powers) para demostrar que es el de siempre.
Una jovencísima Ingrid Bergman recién llegada de Estocolmo hace unas pruebas de maquillaje para “Intermezzo”. En esta época Selznick y su equipo trataban de decidir si le cambiaban el nombre, las cejas y la transformaban en una starlet al uso o si conservaban su pureza nórdica. Cuando la claqueta dice “sin maquillaje” se refiere a “sin 100 kilos de maquillaje”.
Jean-Pierre Léaud hace una prueba para la obra maestra de Truffaut Los 400 Golpes. No se trata tanto de ver si es capaz de actuar sino de probar su naturalidad y fotogenia ante la cámara.
Como todo lo que rodea a Marilyn Monroe las pruebas para la película que nunca llegó a terminar “Something’s Got To Give” son míticas y archiconocidas. Está bellísima y parece que brilla ante la cámara.
Lobezno (aka Hugh Jackman) también tuvo que pasar por su screen test…
Olivia de Havilland saltó a la fama antes que su hermana. Su extraordinaria carrera empezó con una prueba como esta.
La malograda Sharon Tate (de la que hace poco se ha cumplido el aniversario de su asesinato) hace una prueba para el Valle de las Muñecas. Era guapísima y seguro que hubiera llegado muy lejos.
En este caso no es una prueba para acceder a un papel, si no distintas pruebas de maquillaje y vestuario con Joan Crawford para una extraña película de terror de 1964 “Strait Jacket” hecha al rebufo de “Que Fue de Baby Jane”. No se cual de los looks de la Crawford da más miedo.
Finalmente Natalie Portman, una niña, hace la prueba para uno de sus primeros papeles el de “León” de Luc Besson. Ya era obvio que era una nueva Natalie Wood en potencia.
Una prueba o un “screen test” es algo muy común desde el principio de la historia del cine y revisar los de algunas estrellas de cine en sus comienzos es una delicia que los extras de los dvd’s y ahora “You Tube” nos brinda. Algunos que he encontrado:
Audrey Hepburn era una total desconocida cuando se presentó al casting de Vacaciones en Roma (Roman Holiday, William Wyler) Es uno de los pocos casos en los que un debut cinematográfico acabó en estrellato y oscar todo de un golpe.
Aunque Vivien Leigh era toda una estrella en el Reino Unido, cuando llegó a Hollywood en 1938 para probar suerte como Escarlata O’Hara ambicionaba también el papel que haría de Joan Fontaine una estrella, el de la protagonista de “Rebeca” (Alfred Hitchcock). Su marido Lawrence Olivier había ido a California para protagonizarla pero Hitchcock consideró que la inexperiencia y la cara de pánfila de Fontaine iba mejor al papel que los mohínes de la Leigh. Acertó, siempre he pensado que Vivien debería haber protagonizado una precuela como la mismísima Rebeca.
Marlon Brando en este vídeo hace una prueba (actuando fatal) para “Rebelde Sin Causa” pero no parece corresponder con ninguna escena de la película de Nicholas Ray.
Las pruebas también pueden ser un modo de publicitar una película y un papel David O Selznick sabía esto mejor que nadie y así hizo pruebas a las actrices más absurdas para el papel del siglo, el de Escarlata O’Hara en “Lo que el viento se llevó”. La gran Tallulah Bankhead, Susan Hayward, Lana Turner, Paulette Goddard y muchas más hicieron sus pruebas. La Goddard hubiera sido una buena elección, sin duda, en algunas de las pruebas se oye al mismísimo Cukor detrás de la cámara.
Comentarios recientes