Monthly Archive for Enero, 2010

Los Vampiros dominarán el mundo

daybreakers_posterEsta es la premisa de una curiosa película australiana “Daybreakers” que se estrena al rebufo de la moda de películas de vampiros. Una idea genial: la tierra ha sido invadida por vampiros que se han convertido en “lo normal” y los últimos humanos que quedan son una especie en extinción que es capturada y utilizada como meros productores de sangre en granjas. La extinción de los humanos va a provocar la falta de alimento de los vampiros y a su vez su fin.

Lo malo es que esta estupenda premisa que podría dar lugar a una especie de Blade Runner vampírico existencial lleno de connotaciones políticas, se transforma por obra y gracia de un guión pobre y de una realización de telefilme en una película de serie B de aventuras en la que se encuentran antídotos milagrosos y en la que los vampiros explotan como palomitas de maíz a la primera de cambio.

Ethan Hawke, siempre apropiado como personaje ajado y ojeroso, Willem Dafoe y el inevitable en toda producción australiana de renombre Sam Neill forman el reparto. Sería un material magnífico para realizar una serie aumentando las dosis de humor negro.

¡Viva Sabu!

sabu-en-su-elefante

De todos los niños “prodigio” (o digamos mejor niños actores en este caso) de la historia del cine destaca un caso por lo extravagante y exótico: el del niño indio Sabu. Un chaval feucho y cabezón que participó en un montón de películas sobre todo británicas haciendo siempre de contrapunto exótico y vagamente humorístico de los protagonistas blancos. Nunca interpretó un papel “normal” y pasada la veintena seguía repitiendo su papel de Mogwli

 

maria-montez-y-sabu-en-las-mil-y-una-nochesSabú nació en la India y era hijo de un conductor de elefantes, fue descubierto por el documentalista Robert Flaherty. Los hermanos Korda le dieron papeles en “The Drum” “El Libro de la Selva”, y su película más recordada, “El Ladrón de Bagdad”. En Hollywood se unió a la trouppe de Maria Montez y sus películas kitsch de aventuras orientales con nulo rigor histórico, incorrección política a raudales, decorados coloristas y encanto sin igual, cuyo film estrella es “Las mil y una noches”. Ya talludito tuvo la suerte de tener un papel en una de las mejores películas de la historia: “Narciso Negro” de Emeric y Pressburger.

 

Su vida personal también tiene ese toque aventurero de sus películas, tras nacionalizarse estadounidense luchó en la Segunda Guerra Mundial (y hasta fue condecorado) y más tarde siguió montando elefantes en películas europeas de poca monta, trabajando también el circo. Su hijo creó una banda de rock en los 80 llamada también Sabu. ¡Que alguien encuentre sus discos!. 

Nine de Rob Marshall

nineNine es una de las grandes esperanzas de este año para la temporada de premios. Una producción de lujo, basada en un gran éxito de Broadway con un reparto estelar a más no poder (salvo una de las grandes incógnitas…¿que pinta Fergie?) Su gran baza, que es ser un nuevo Chicago, se convierte en su gran lastre.

 

Rob Marshall ha construido Nine a imagen y semejanza de Chicago, con una cuidada dirección artística (que no se refleja en el horrendo poster) los números musicales se desarrollan en un escenario ficticio en la imaginación o subconsciente de los protagonistas, y no dentro de la propia ficción como en la mayoría de los musicales de Hollywood. Y también como en Chicago los números musicales son interrumpidos con diálogos.

 

El problema de la comparación con Chicago es el material de base: hay un abismo entre la obra resultona con canciones resultonas de Nine y las canciones superlativas y magnífico argumento y personajes de Chicago. No hay color. Con el libreto y sus canciones Rob Marshall ha conseguido un buen producto, pero no alcanza ni de lejos el listón que él mismo se ha puesto.

 

Del cast destacan Penélope Cruz y Marion Cotillard dulces y sexys y cubren el expediente los demás como un chepudo Daniel Day Lewis o unas petrificadas Sophia Loren (pero maravillosa, por supuesto) o Nicole Kidman.