Marisa Tomei saltó a la fama protagonizando una de las leyendas urbanas más divertidas de Hollywood. Era una total desconocida cuando apareció por total sorpresa en la terna de nominadas al Oscar a la mejor actriz secundaria en 1992. Y se dice que cuando Jack Palance abrió el sobre y pronunció “and the winner is…” simplemente se inventó el nombre de Marisa Tomei por puro patriotismo al ser la única norteamericana nominada aquel año (competía nada más y nada menos que con la australiana Judy Davis, y con las consagradas británicas JoanPlowright, Miranda Richardson y Vanessa Redgrave)
Esta anécdota, un tanto cruel, parece haber echado un tanto de mal fario a su carrera, que pese a tener títulos y papeles muy destacables nunca ha dado el salto a gran estrella y se ha quedado en secundaria de lujo. Marisa Tomei es una actriz hermosa, cálida, que aparentemente no tiene edad, y que es ideal para papeles de chica aparentemente vulnerable con gran fuerza interior. Su carrera comenzó con el Oscar y el protagonista de Solo Tú (Only You)junto a Robert Downey Jr. parecía prometer el estrellato y con los años su carrera ha dado grandes papeles secundarios como en “En la Habitación” “El Luchador” (por las que recibió nuevas nominaciones al Oscar) o “Antes que el diablo sepas que has muerto”. También ha trabajado en otras películas olvidables por completo. Como ha hecho un pacto con el diablo, tenemos todavía muchos años de carrera por delante.
Cuando los ejecutivos de Hollywood ficharon a Carroll Baker para un pequeño papel en Gigante (Giant, 1956, George Stevens) sabían que tenían entre manos un producto prácticamente infalible: una excelente joven actriz recién salida del prestigioso Actors Studio y con un gran éxito en Broadway a sus espaldas que a la vez era una auténtica bomba sexual.
En principio la jugada salió redonda, el papel de hija de Liz Taylor y Rock Hudson en Gigante (unas de las películas de la década) la puso en el mapa y en seguida protagonizó el controvertido papel que le dio la fama en el teatro. El papel en cuestión era el de la adaptación de Elia Kazan de la obra de Tennessee Williams “Baby Doll” junto a Karl Malden. Por su actuación se llevó una nominación al Oscar, y el explícito contenido sexual le dio la publicidad que necesitaba.
¿Qué pasó después para que su carrera no despegara? Seguramente fuera una combinación de muchos factores: las malas elecciones de papel (tratando de no encasillarse como muñeca sexy), desavenencias con la Warner y la Paramount y asuntos familiares (como maridos directores poco talentosos) hicieron que perdiera su momento, y tras Baby Doll, solo “Horizontes de Grandeza” (the Big Country, 1958, William Wyler) merece mención. Su carrera se descarriló de tal modo que terminó en los años 60 y 70 protagonizando en Italia películas de terror de baja estofa (un género por otra parte con sus seguidores, el Giallo).
La recaudación de la película de Amenábar ya ha roto la taquilla española. Precedida por una campaña de promoción intensa pero con críticas tibias, está claro que va a haber un antes y un después en las cifras de 2009.
Hasta la llegada de Ágora, la taquilla del cine español, aunque con alguna agradable sorpresa, ha sido más que decepcionante. Este es el top 10 hasta el 4 de octubre.
Fuga de Cerebros ($9,8M)
Los Abrazos rotos ($5,8M)
Mentiras y gordas ($5,7M)
Al Final Del Camino ($3,8M)
[Rec] 2 ($3,2M)
Pagafantas ($2,9M)
El Mapa de los Sonidos de Tokio ($2,9M)
El secreto de sus ojos ($2,4M)
Gordos($2,2M)
Guerilla ($1,1M)
Varias películas de humor grueso para adolescentes han sido la sorpresa de la temporada (Fuga de Cerebros, Mentiras y Gordas y Pagafantas) copando el top 5, con muy buenas recaudaciones. Estas películas, aunque no son del agrado de todos, son el sustento de la industria. Donde este año se ha pinchado más es en el cine de más “calidad”.
“Los Abrazos Rotos” de Pedro Almodóvar, si consideramos solo la taquilla nacional ha sido un éxito muy tibio (muy por debajo de sus últimas películas). La injusta masacre de la crítica (no es una obra maestra, pero es un film estimable) y el cierto hastío del público hacia Pedro y Pe ha contribuido. Su carrera internacional está intacta (cosa que no se puede decir de casi ninguna otra película española). La críptica y afectada película de Isabel Coixet, la segunda película del autor de AzulOscuroCasiNegro han sabido también llevarse al público.
[Rec] 2 y El secreto de tus Ojos aún tiene mucha cuerda en taquilla, y otros estrenos como la esperadísima “El Baile de la Victoria” o “El Mal Ajeno” ayudarán a salvar el año y que no sea un one man show de Amenábar.
Está claro que los premios Oscar, pese a quien pese, son los premios por antomasia del cine. Pero también está claro que su historial es irregular, ya se sabe Ginger Rogers tiene uno Oscar y Barbara Stanwyck o Deborah Kerr no. Y Rocky tiene un mazo de Oscars y Vértigo no.
En el caso de los actores, es también común el caso en el que son premiados por la actuación que no toca. Si llevan mucho tiempo impresionando al personal con actuaciones fantásticas y el premio no llega, al final se le premia por cualquier cosa.
Estos son algunos ejemplos:
Katharine Hepburn por “Historias de Filadelfia” y no por “Gloria de un día”. A la Hepburn siempre la han premiado por sus papeles dramáticos y pesados, cuando es en la comedia donde se encontraba más a gusto y donde desplegaba su talento del modo más completo.
Ingrid Bergman por “Encadenados” en vez de por “Luz de Gas”. El papel de la esposa enloquecida de “Luz de Gas” es lucido pero también arquetípico y exagerado, pero el de Encadenados es mil veces más complejo y sutil.
Al Pacino por “El Padrino II” en vez de por “Esencia de Mujer”. Este caso clama al cielo, el papel de ciego en “Esencia de Mujer” es irritante y simplemente es un número circense. El de Michael Corleone es verdad.
Bette Davis por “Eva al Desnudo” en vez de por “Peligrosa”. Si Margo Channing no es el papel del siglo…
Joan Fontaine por “Rebeca” en vez de por “Sospecha”. Esto considerando que en Rebeca hace tan bien de pánfila porque Hitchcock la atormentaba con indicaciones contradictorias y le cambiaba los muebles para que se tropezara.
Habla tres idiomas a la perfección (alemán, francés e inglés), es mucho más alta y guapa que la mayoría de sus competidoras en Hollywood (como Jessica Biel) y más joven que muchas otras (como Cameron Diaz o Charlize Theron). Además ahora gracias a Malditos Bastardos ya sabemos que además es buena actriz. ¿Qué más hace falta para que Diane Kruger dé el gran salto a estrella mundial?
Probablemente es cuestión de meses, ya que su carrera ha pasado ya por todas las etapas que tiene que pasar cualquier actriz europea que pretenda triunfar en América. Papeles florero allí (como en Troya o La Búsqueda) cine de autor en Europa y en América (Feliz Navidad y Wicker Park) y por fin el papel bombón de Bridget von Hammersmack en la película de Quentin Tarantino. Casi todas las actrices europeas que triunfan en EE UU (como Monica Bellucci, Penélope Cruz o Rachel Weisz) han pasado por etapas similares.
A Grace Kelly le ha tocado en el imaginario popular de las estrellas de Hollywood el papel de la princesa hermosa y fría. Cuando Rainiero de Mónaco y su Casino en el Mediterráneo se cruzaron en su camino se truncó una carrera artística que podía haber sido brillante y espectacular, y que se quedó a medio camino.
La leyenda de Grace es tan grande que es curioso comprobar que se basa en una carrera cortísima, aunque es cierto que incluye varios títulos ilustres. Se retiró al cine a los 26 años, su carrera se resume en unos cuantos papeles secundarios decorativos como los de “Solo ante el Peligro” o “Mogambo” otros secundarios más lustrosos como los de sus dos primeros Hitchcocks “Crimen Perfecto” y “La Ventana Indiscreta”, un par de protagonistas decorativos también “El Cisne” y “Alta Sociedad” y finalmente un gran papel en la comedia de misterio “Atrapa un Ladrón” (To Catch a Thief, 1954) también bajo la batuta de Hitchcock. En este su mejor papel se muestra sexy, divertida y segura de sí misma. Era la esencia de la heroína hitchcokianay solo un atisbo de dónde podía haber llegado en el cine.
El cine la siguió tentando después de su boda. Alfred Hitchcock escribió para ella Marnie, y estuvo a punto de interpretarla, pero Grace se echó atrás. Los intereses económicos y políticos de Mónaco se interpusieron al parecer. Pensaban que a el papel de ladrona frígida que hasta es violada que acabaría haciendo Tippi Hedren no era lo mejor para la “imagen” del Principado.
Grace ganó incluso un Oscar por su anodino papel de amargada en “La Angustia de Vivir” (The Country Girl) que ha pasado como uno de los grandes robos de la historia. Judy Garland debía haberse llevado ese premio a casa por “Ha nacido una estrella”.
No es normal que se conserven “tomas falsas” de películas clásicas ya que antes no tenían ningún valor (no existían las ediciones especiales ni los “como se hizo”). En este vídeo se ven nada más y nada menos que a Humphrey Bogart, Lauren Bacall, James Stewart, Rosalind Russell, Edward G. Robinson, Bette Davis y un montón de estrellas de Warner Brothers (incluyendo a Porky Pig) equivocándose ante la cámara.
You Tube es un pozo de curiosidades… De todos modos las mejores tomas falsas de la historia siguen siendo las “falsas tomas falsas” de “El Informal”.
La última película de Quentin Tarantino “Malditos Bastardos” (Inglorious Basterds, 2009) me ha recordado sorprendentemente a la última película de Pedro Almodóvar “Los Abrazos Rotos”. Aunque las películas no tienen nada que ver sí que me parece que ambos cineastas están en un momento parecido y que tienen obsesiones semejantes.
Los dos son “autores” en el sentido que han creado un estilo propio totalmente reconocible e inimitable (en ambos casos sus imitadores se cuentan a cientos) y que se encuentran en un momento de madurez en sus dotes de cineasta pero que el que el idilio con la crítica se ha terminado. Curiosamente me parece que en los dos casos su mayor virtud es la escritura de diálogos magníficos y en ambos casos su mayor defecto es la dificultad que encuentran en construir tramas plausibles sin altibajos.
Malditos Bastardos es como los Abrazos Rotos una película ambiciosa e irregular en la que el cine es el motor de la trama. Tarantino crea momentos espectaculares de gran tensión como los primeros 15 minutos o la escena del café en los que incluye sus diálogos, su obsesión con spaghetti western y el cine clásico, y otros momentos más decepcionantes. Curiosamente el personaje de Brad Pitt sobre el que debería girar la película queda desplazado por el resto del reparto. Grandes logros la música, la elección de los actores y muchos otros quedan compensados con el exceso de otros ticks que lastran la película como la necesidad de mostrar sangre y vísceras a tutiplén o de sacar a actores geniales (Mike Myers haciendo de personaje de Austin Powers) para demostrar que es el de siempre.
Una jovencísima Ingrid Bergman recién llegada de Estocolmo hace unas pruebas de maquillaje para “Intermezzo”. En esta época Selznick y su equipo trataban de decidir si le cambiaban el nombre, las cejas y la transformaban en una starlet al uso o si conservaban su pureza nórdica. Cuando la claqueta dice “sin maquillaje” se refiere a “sin 100 kilos de maquillaje”.
Jean-Pierre Léaud hace una prueba para la obra maestra de Truffaut Los 400 Golpes. No se trata tanto de ver si es capaz de actuar sino de probar su naturalidad y fotogenia ante la cámara.
Como todo lo que rodea a Marilyn Monroe las pruebas para la película que nunca llegó a terminar “Something’s Got To Give” son míticas y archiconocidas. Está bellísima y parece que brilla ante la cámara.
Lobezno (aka Hugh Jackman) también tuvo que pasar por su screen test…
Olivia de Havilland saltó a la fama antes que su hermana. Su extraordinaria carrera empezó con una prueba como esta.
La malograda Sharon Tate (de la que hace poco se ha cumplido el aniversario de su asesinato) hace una prueba para el Valle de las Muñecas. Era guapísima y seguro que hubiera llegado muy lejos.
En este caso no es una prueba para acceder a un papel, si no distintas pruebas de maquillaje y vestuario con Joan Crawford para una extraña película de terror de 1964 “Strait Jacket” hecha al rebufo de “Que Fue de Baby Jane”. No se cual de los looks de la Crawford da más miedo.
Finalmente Natalie Portman, una niña, hace la prueba para uno de sus primeros papeles el de “León” de Luc Besson. Ya era obvio que era una nueva Natalie Wood en potencia.
Una prueba o un “screen test” es algo muy común desde el principio de la historia del cine y revisar los de algunas estrellas de cine en sus comienzos es una delicia que los extras de los dvd’s y ahora “You Tube” nos brinda. Algunos que he encontrado:
Audrey Hepburn era una total desconocida cuando se presentó al casting de Vacaciones en Roma (Roman Holiday, William Wyler) Es uno de los pocos casos en los que un debut cinematográfico acabó en estrellato y oscar todo de un golpe.
Aunque Vivien Leigh era toda una estrella en el Reino Unido, cuando llegó a Hollywood en 1938 para probar suerte como Escarlata O’Hara ambicionaba también el papel que haría de Joan Fontaine una estrella, el de la protagonista de “Rebeca” (Alfred Hitchcock). Su marido Lawrence Olivier había ido a California para protagonizarla pero Hitchcock consideró que la inexperiencia y la cara de pánfila de Fontaine iba mejor al papel que los mohínes de la Leigh. Acertó, siempre he pensado que Vivien debería haber protagonizado una precuela como la mismísima Rebeca.
Marlon Brando en este vídeo hace una prueba (actuando fatal) para “Rebelde Sin Causa” pero no parece corresponder con ninguna escena de la película de Nicholas Ray.
Las pruebas también pueden ser un modo de publicitar una película y un papel David O Selznick sabía esto mejor que nadie y así hizo pruebas a las actrices más absurdas para el papel del siglo, el de Escarlata O’Hara en “Lo que el viento se llevó”. La gran Tallulah Bankhead, Susan Hayward, Lana Turner, Paulette Goddard y muchas más hicieron sus pruebas. La Goddard hubiera sido una buena elección, sin duda, en algunas de las pruebas se oye al mismísimo Cukor detrás de la cámara.
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