Publicado el 17 de Noviembre del 2008 .
Quizás este es el caso en el que existen más ejemplos ya que cientos de películas ilustres están basadas en obras literarias olvidadas y olvidables. Vamos a repasar algunas en las que al menos la obra literaria es relativamente famosa.
Rebeca (Rebecca, 1940, Alfred Hitchcock) Para su debut en Hollywood Hitchcock escogió adaptar la entretenida y popularísima novela de Daphe Du Marier sobre los fantasmas del pasado. Hitch la adaptó más o menos fielmente pero le añadió oscuridad, humor y un poco de mala leche y transformó la trama en algo extraordinario. Si hubiera tenido un poco de más poder hubiera llevado su idea aún más lejos traicionando más la novela.
Laura (1946, Otto Preminger) El cine negro siempre se ha alimentado de la literatura y la literatura del cine negro. El original de Vera Caspary era un material un tanto de prestigio para una película sin estrellas de primera pero la adaptación de Otto Preminger hizo que de la novela hoy no quede ni rastro.

Lo que el viento se llevó (Gone With The Wind, 1939, Victor Fleming) No se pueden repasar las adaptaciones cinematográficas sin referirnos al best seller de best sellers adaptado con más éxito. El folletín de Margaret Mitchell era un material de primera para una superproducción y David O’Selznick puso toda la carne en el asador para hacer “la película más grande de la historia”. Las cuatro horas del filme dieron de sobra para hacer una adaptación respetuosa y además mejorar el original. La película hoy no está tan considerada como hace años pero su leyenda es inmortal y aún es considerada como un película esencial. La novela en cambio ha quedado en el mismo cajón que las de Mary Higgings Clark: en el de las ofertas de hipermercado.
Publicado el 22 de Septiembre del 2008 .
Alfred Hitchcock tenía, como todos sabemos, un retorcido sentido del humor. Y siempre disfrutó dando a sus actores favoritos una doblez inesperada. Cary Grant, James Stewart y Grace Kelly fueron sutilmente apartados de su estereotipo, pero ¿Qué buscaba el gordo Alfredo en Ingrid Bergman?
La Bergman interpretó tres películas a las órdenes de Hitchcock y el común denominador de los tres papeles es que es una mujer que se degrada por amor. En su primera película juntos “Recuerda” (Spellbound, 1945) interpreta a la psiquiatra Constance Petersen, que de un modo muy poco profesional se fuga con un paciente claramente fuera de sí y sospechoso de asesinato. Es quizás el papel más insulso de los tres.
A “Recuerda” le siguió “Encadenados” (Notorious, 1946). En este caso Alicia Huberman vive de fiesta en fiesta y pasa de hombre a hombre hasta que es reclutada como espía por el hombre equivocado. Se enamora de él y desde ese momento es castigada por su desdén, obligada a casarse con un hombre que le repugna y envenenada por su suegra. Parece que en cada escena Hitchcock disfruta arrastrando a la Bergman por el fango. Este es quizás uno de sus mejores papeles.
La tercera y última colaboración entre el director y la estrella les dejó a los dos un funesto recuerdo. “Atormentada” (Under Capricorn, 1949) fue siempre incomprendida por todo el mundo. Fracasó en taquilla y la crítica la masacró. Su estreno durante el escándalo Bergman-Rosellini y el hecho de ser un melodrama de época y no lo que el público esperaba de ella no ayudó. La Bergman en este caso estuvo doblemente atormentada: por un lado porque le exasperaba el lento y tedioso rodaje con eternas tomas de 6 minutos y por otro lado en la ficción: interpretaba a una noble irlandesa que se casa con el mozo de cuadra. Tras ser condenado por asesinato y deportado a Australia, ella le sigue y se establece en Sydney donde espera a que salga de la cárcel. La eterna espera en la pobreza y empapada en alcohol acaba por arrastrar a la pareja a los abismos. De nuevo la Bergman en el fango.
Al hilo del elogio a Casey Affleck en el anterior post me ha venido a la mente una película que se relaciona técnicamente con “Adiós Pequeña Adiós” (Gone Baby Gone, 2007, Ben Affleck) por el uso de un polémico recurso cinematográfico: el flashback mentiroso.
La película en cuestión es “Pánico en la Escena” (Stage Fright, 1950, Alfred Hiitchcock) y es uno de los deliciosos filmes llamados “Hitchcock menores”. Mezcla de comedia de costumbres e intriga criminal como “La Sombra de una duda” (The Shadow of a Doubt) la película es célebre por utilizar un flashback falso al principio de la película.
Continuar leyendo ‘Pánico en la escena y el flashback mentiroso’
La ciudad de San Francisco celebra hoy el 50 aniversario del estreno de Vértigo, la que es considerada hoy en día como la obra maestra definitiva de Alfred Hitchcock. Vértigo (estrenada en principio España como “De entre los muertos”, título que corresponde con el de la novela que adapta) no supuso en el momento de su estreno un éxito tan rotundo en taquilla y crítica como obras anteriores del maestro, como “La Ventana Indiscreta” (Rear Window, 1954) o “El hombre que sabía demasiado” (The Man Who Know Too Much, 1955). Su prestigio ha ido creciendo con los años de un modo exponencial. Continuar leyendo ‘50 años de Vértigo’
Coincidiendo con el 50 aniversario de su muerte el British Film Institute está dedicando un ciclo a Robert Donat, uno de los actores británicos más queridos por esas tierras. Robert Donat nunca llegó a triunfar totalmente en Hollywood quizás por no encarnar ninguno de los tópicos que a los americanos les gusta encontrar en los británicos, ni era un excéntrico adorable como David Niven ni era un actor carismático shakespeariano teatral como Laurence Olivier o Charles Laughton.
Sin embargo Donat es un actor clave en cine clásico británico, una suerte de Clark Gable local. Aunque también fue un hombre de teatro es en el cine donde más se le recuerda, su carrera se vió truncada en parte por Continuar leyendo ‘Robert Donat homenajeado’
Últimos Comentarios